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Internacional

Trump admite que pidió a Infantino, presidente de la FIFA, revisar la tarjeta roja a Balogun: «No me pareció que fuera falta»

Donald Trump admitió haber pedido a Gianni Infantino revisar la expulsión de Folarin Balogun. La FIFA suspendió la sanción, desatando la furia de la UEFA y Bélgica

Staff Reporte Ágora

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Equipo editorial de Reporte Ágora, cobertura local en Hidalgo con enfoque en servicio público y datos verificados.

La llamada de Trump a Infantino para revisar la expulsión de Folarin Balogun ha desatado un conflicto con la UEFA y la Federación Belga. Fotos: RRSS / Donald Trump / Gianni Infantino

La llamada de Trump a Infantino para revisar la expulsión de Folarin Balogun ha desatado un conflicto con la UEFA y la Federación Belga. Fotos: RRSS / Donald Trump / Gianni Infantino

En una intervención sin precedentes en el deporte internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que solicitó personalmente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la revisión de la tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun.

La posterior decisión del organismo rector del fútbol de retirar la sanción ha desatado una tormenta diplomática y deportiva a pocas horas del crucial partido de octavos de final entre Estados Unidos y Bélgica.

«Fue un choque entre dos deportistas»

Desde el Despacho Oval, Trump defendió su postura ante los medios de comunicación, argumentando que la expulsión del delantero estadounidense durante el encuentro ante Bosnia-Herzegovina fue un error arbitral evidente.

«Lo único que hice fue pedir una revisión, porque no me pareció que fuera falta», ha asegurado Trump a los periodistas en el Despacho Oval.

El mandatario restó importancia a la jugada donde Balogun pisó la pierna del defensa bosnio Tarik Muharemovic. «Vi la jugada», ha dicho Trump. «No me pareció que fuera falta. Ni siquiera fue una infracción. Fueron dos jugadores corriendo a toda velocidad que, por casualidad, chocaron entre sí».

A pesar de que el propio Balogun había declarado el viernes que la tarjeta roja era algo que simplemente tenía que «aceptar», la FIFA intervino el domingo aplicando el artículo 27 de su Código Disciplinario para anular la suspensión. Trump calificó la rectificación como una «decisión realmente brillante» y arremetió contra el colegiado del encuentro: «Creo que la decisión del árbitro fue horrible».

El presidente estadounidense insistió en que su llamada no constituyó una orden directa. «No les dije qué tenían que hacer, no puedo decirles qué hacer», ha asegurado, subrayando que su única motivación era garantizar que la selección de EE.UU. contara con sus mejores piezas para el torneo.

La UEFA califica la decisión «injustificable»

La reacción del fútbol europeo no se ha hecho esperar. La UEFA emitió un comunicado con una dureza inusual en el que tacha la resolución de la FIFA como «sin precedentes, incomprensible e injustificable».

«El fútbol, como cualquier otro deporte, se basa en reglas que constituyen el fundamento de una competición justa, honesta y transparente. En ocasiones, las reglas están sujetas a interpretación. En este caso, no es así», prosigue el organismo europeo en un comunicado de una dureza poco habitual.

Bélgica impugna el partido de octavos de final

Por su parte, la Federación Belga de Fútbol (RBFA) se encuentra en pie de guerra. Al no recibir «ninguna decisión o explicación» formal sobre el indulto al delantero, la federación ha decidido impugnar la participación de Balogun en el partido programado para este lunes.

La RBFA aclaró que inicialmente envió una carta a la FIFA solicitando una copia de la resolución y una explicación del proceso. Según el organismo belga, la FIFA respondió interpretando dicha carta como una apelación formal ya asignada a un juez, otorgándoles solo unas pocas horas para completarla.

Bélgica acusa formalmente a la FIFA de «crear ella misma el recurso e inmediatamente garantizar que sería declarado inadmisible», bloqueando sus vías de reclamo, ya que sus propios reglamentos estipulan que un recurso solo es admisible si primero se comunica una decisión razonada al afectado.

El choque por un puesto en los cuartos de final se jugará este lunes bajo la sombra de una de las mayores polémicas arbitrales e institucionales en la historia reciente de los Mundiales.