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DEA permitió el tráfico de miles de pastillas de fentanilo en Nuevo México, revela AP

Fiscalía de Nuevo México abre investigación penal contra la DEA tras revelarse que agentes permitieron la llegada de miles de pastillas de fentanilo a las calles

Staff Reporte Ágora

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Equipo editorial de Reporte Ágora, cobertura local en Hidalgo con enfoque en servicio público y datos verificados.

Fachada de las oficinas de la DEA en Nuevo México. La agencia federal enfrenta una investigación penal estatal por presuntamente permitir el libre tránsito de fentanilo entre 2023 y 2025. Foto: Generada con IA de Gemini

Fachada de las oficinas de la DEA en Nuevo México. La agencia federal enfrenta una investigación penal estatal por presuntamente permitir el libre tránsito de fentanilo entre 2023 y 2025. Foto: Generada con IA de Gemini

El fiscal general de Nuevo México abrió una investigación penal este viernes 26 de junio para determinar si agentes de la DEA infringieron la ley estatal al permitir que cientos de miles de pastillas de fentanilo llegaran a las calles de Albuquerque.

La investigación se produce menos de una semana después de que The Associated Press (AP) revelara que agentes de la DEA con frecuencia vigilaron —pero no incautaron— cargamentos del opioide sintético en un intento por armar acusaciones penales más grandes entre 2023 y 2025.

Una apuesta riesgosa con la seguridad pública

La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) permitió que cientos de miles de pastillas de fentanilo llegaran a las calles de Nuevo México entre 2023 y 2025, según tres agentes y exagentes de la DEA y registros gubernamentales revisados por The Associated Press.

Esta investigación especial realizada por la agencia de noticias muestra que los agentes de la DEA monitorearon repetidamente envíos de pastillas de fentanilo —pero no las incautaron— mientras fiscales federales buscaban presentar casos penales más grandes contra traficantes de un opioide sintético que la Casa Blanca designó el año pasado como un “arma de destrucción masiva”.

Sin embargo, agentes y expertos señalaron que la táctica equivalía a una apuesta con la seguridad pública que potencialmente puso en peligro a comunidades en Albuquerque y sus alrededores y pudo haber violado normas del Departamento de Justicia destinadas a proteger al público.

“Envenenamos a nuestra comunidad para armar casos”, declaró a AP el agente especial de la DEA David Howell en una serie de entrevistas en Nuevo México. “Por nuestra propia ceguera deliberada, podemos decir: ‘En realidad no sabemos qué pasó con las drogas’. Pero al 100% hicimos que muriera gente”.

La postura de las autoridades

La DEA ha sostenido desde hace tiempo que no es posible incautar cada envío de cada droga. Sin embargo, la estrategia de permitir que cantidades asombrosas de analgésicos falsificados llegaran a las calles dejó atónitos a varios agentes veteranos que hablaron con AP.

Ahora, las acciones de la agencia federal quedan bajo el escrutinio de la justicia estatal en Nuevo México, abriendo un capítulo inédito en las tensiones por las estrategias de la lucha contra el narcotráfico en Estados Unidos.